CEREMONIA DE PROFESION DE FE
Y JURAMENTO DE FIDELIDAD
RITOS INICALES
Una vez esten todos los interesados y el Arzobispo en el coro, se invoca a la Santisima Trinidad
En nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo:
Amen
La paz sea con ustedes
Y con tu espiritu
LECTURA DE LOS DECRETOS
Una vez hayan tomado asiento, uno de los presentes lee el decreto de nombramientos o incardinacion:

Prot. N.º 064/2026
DECRETO DE REABILITACIÓN
A quienes lean este documento, gracia y paz de parte de
Dios, el Padre, y de Jesús, nuestro Señor.
El Dicasterio para el Clero, en conformidad con las disposiciones del Santo Padre BENEDICTO VIII, comunica la rehabilitación canónica de el señor Jhoan Daniel Guerrero Almanza, quien han presentado debidamente sus solicitudes de rehabilitación. Animados por un sincero deseo de reconciliación y conversión hacia la Santa Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo, y con profundo anhelo de reintegrarse al cuerpo clerical de sus respectivas comunidades eclesiales, son acogidos con misericordia y justicia por la Iglesia.
Habiendo sido examinados con diligencia todos el proceso relacionado con el mencionado clérigo, este Dicasterio ha resuelto declarar lo siguiente:
Art. 1º El mencionado señor queda, por el presente Decreto, plenamente rehabilitado al estado clerical, devolviéndosele todos los derechos y deberes propios de su condición, y pudiendo ejercer plenamente el ministerio sagrado conforme a las normas del Derecho Canónico y bajo la autoridad de sus respectivos Ordinarios locales;
Art. 2º Esta rehabilitación comporta y establece que los interesados están aptos para recibir futuros encargos, según el discernimiento pastoral de las autoridades eclesiásticas competentes;Art. 3º Por la presente, se determina:
III. que el Rev. Pbro. Jhoan Daniel Guerrero Almanza será incardinado y ejercerá su ministerio en la Arquidiócesis del Medellín;
Art. 4º Este Decreto deberá ser comunicado oficialmente a los interesados, a los Ordinarios locales y registrado en los archivos correspondientes de las respectivas Curias (arqui)diocesanas.
Art. 5º Asimismo, se determina que, antes de asumir cualquier oficio, y en un plazo de 7 (siete) días desde la comunicación oficial, deberán realizar la Profesión de Fe y el Juramento de Fidelidad, conforme a la disciplina eclesiástica vigente.
Este Decreto entra en vigor en la fecha de su publicación, quedando derogadas todas las disposiciones contrarias.
Dado en la Sede de las Oficinas del Dicasterio para el Clero,
a los 19 días del mes de mayo del año 2026.
† Lucas Henrique Lorscheider EP-M
Præfectus
PROFESION DE FE
Yo, N., creo con fe firme y profeso todas y cada una de las cosas contenidas en el Símbolo de la fe, a saber:
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Creo, también, con fe firme, todo aquello que se contiene en la Palabra de Dios escrita o transmitida por la Tradición, y que la Iglesia propone para ser creído, como divinamente revelado, mediante un juicio solemne o mediante el Magisterio ordinario y universal.
Acepto y retengo firmemente, asimismo, todas y cada una de las cosas sobre la doctrina de la fe y las costumbres propuestas por la Iglesia de modo definitivo.
Me adhiero, además, con religioso obsequio de voluntad y entendimiento a las doctrinas enunciadas por el Romano Pontífice o por el Colegio de los Obispos cuando ejercen el Magisterio auténtico, aunque no tengan la intención de proclamarlas con un acto definitivo.
JURAMENTO DE FIDELIDAD
AL ASUMIR UN OFICIO
QUE SE HA DE EJERCER EN NOMBRE DE LA IGLESIA
Yo, N., al reasumir el ejercicio sacerdotal, prometo mantenerme siempre en comunión con la Iglesia católica, tanto en lo que exprese de palabra como en mi manera de obrar.
Cumpliré con gran diligencia y fidelidad las obligaciones a las que estoy comprometido con la Iglesia tanto universal como particular, en la que he sido llamado a ejercer mi servicio, según lo establecido por el derecho.
En el ejercicio del ministerio que me ha sido confiado en nombre de la Iglesia, conservaré íntegro el depósito de la fe y lo transmitiré y explicaré fielmente; evitando, por tanto, cualquier doctrina que le sea contraria.
Seguiré y promoveré la disciplina común a toda la Iglesia, y observaré todas las leyes eclesiásticas, ante todo aquellas contenidas en el Código de Derecho Canónico.
Con obediencia cristiana acataré lo que enseñen los sagrados pastores, como doctores y maestros auténticos de la fe, y lo que establezcan como guías de la Iglesia, y ayudaré fielmente a los obispos diocesanos para que la acción apostólica que he de ejercer en nombre y por mandato de la Iglesia, se realice siempre en comunión con ella.
Que así Dios me ayude y estos santos evangelios que toco con mis manos
ORACION
El obispo dice:
Oremos:
Dios nuestro, que enseñaste a los ministros de tu Iglesia a no buscar ser servidos, sino a servir a sus hermanos, concédeles disponibilidad en la entrega, mansedumbre en el servicio y perseverancia en la oración, por Jesucristo, nuestro Señor:
Amén.
RITO DE CONCLUSION
El celebrante extendiendo las manos, dice:
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espiritu.
El celebrante dice:
Bendito sea el nombre del Señor.
Ahora y por siempre.
El celebrante dice:
Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
Que hizo el cielo y la tierra.
Entonces el celebrante, habiendo recibido el báculo, si lo usa, dice:
La bendición de Dios todopoderoso,
Y, haciendo tres veces la señal de la cruz sobre el pueblo, añade:
Padre ✠ Hijo ✠ y Espíritu ✠ Santo, descienda sobre ustedes.
Amén.
Luego con las manos juntas dice:
Pueden ir en paz.
Demos gracias a Dios.
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Libreto Litúrgico